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| Eve (Amy Smart) and
Chev Chelios
(Jason Statham) in CRANK. Photo credit:
Ron Batzdorf |
Una parada de acción:
Crank es corta en tiempo pero se desdobla con
adrenalina pura
Por Jose Daniel Bort
Cuando el veneno se mezcla en las
venas con la adrenalina, lo único que
se puede hacer es correr, y esto es lo
que ha decidido hacer Chev Chelios,
quien un buen día se levanta recibiendo
una llamada por parte de Ricky
Verona, quien le dice que ha sido
inoculado con una pócima china capaz
de matarlo si las pulsaciones de su
corazón bajan demasiado. En otras
palabras, si se queda dormido.
Esta es la premisa de la película
Crank, que llega a las pantallas de
todo el país. La cinta es un
película de clase B (de menor
presupuesto que las películas de
estudio, generalmente basadas en una
premisa muy sencilla y hecha para
trabajar escenas de acción o de género)
que lleva su identidad muy bien
plasmada en la manga de la camisa y
la enseña cada vez que puede. En los
ochenta y un minutos que dura, más
o menos la enseña durante todo el
tiempo.
Sus directores Mark Neveldine y
Brian Taylor son frutos orgullosos de
la generación MTV con un largo resume en videos
musicales que deciden
hacer el salto hacia el cine con esta
película. A pesar de que la historia
muchas veces pierde la coherencia
necesaria, es su capacidad de no
perder ritmo en cada secuencia de
acción lo que la hace hipnotizante a
los ojos del espectador.
Además por supuesto de la gran
cantidad de carne, sangre y
profanación que su historia le permite.
Nada es sagrado para estos directores,
inclusive las partes privadas de su
primer actor Jason Statham, quien se
institucionaliza como el actor de todas
las películas clase B que funcionan. A
pesar de que el británico Statham ha
hecho trabajos de estudio mas o menos
relevantes (Collateral y The Italian Job,
por ejemplo) es en este tipo de película
donde se ha convertido en un Dios de
los adolescentes, dejando un puesto
heredado de los grandes como Bruce
Lee o Jean Reno en sus mejores
tiempos.
Statham comanda a su personaje
Chef con pasión, sin demasiado
esfuerzo como para no sonar sobrado.
Su compañera Amy Smart es una
actriz inteligente que aquí se le ha
pedido que demuestre su lado no tan
iluminado.
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