Felipe Calderón visitó Ottawa,
Canadá para reunirse con las cúpulas
política y empresarial de ese socio
norteamericano
Eric Farnsworth y Rubén Olmos
(28 octubre 2006).- En su segunda gira
internacional el Presidente electo revisó
de manera detallada temas
fundamentales de la agenda bilateral,
y planteó su intención de reanudar las
discusiones en torno a la construcción
de una Comunidad de América del
Norte tal y como lo ha manifestado en
su propuesta de política exterior para
los primeros 100 días de gobierno.
La visita del Presidente electo a la
capital canadiense se llevó a cabo en un
momento oportuno y por demás
estratégico.
Su encuentro con el Primer Ministro
canadiense Stephen Harper, así como
con líderes de los tres partidos de
oposición y empresarios, coincidió con
la celebración esta misma semana de la
XIV Reunión de la Comisión
Interparlamentaria entre ambos países,
además de la que sostuvieron los
funcionarios que dirigen los grupos de
trabajo que conforman la Alianza de
Cooperación México-Canadá que data
desde el 2004.
Es importante resaltar que la relación
México-Canadá ha madurado
sustancialmente a lo largo de la última
década.
Tomando como punto de partida la
firma del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN) en 1994,
la relación entre ambas naciones no soló
ha sido de enorme valía en el frente
comercial, la cuál ha producido una
inversión acumulada de algo más de
150 mil millones de dólares desde su
entrada en vigor.
Hoy, los dos países tienen una
relación dinámica y estratégica que
representa la segunda en importancia
para ambos países después de la que
tienen con Estados Unidos en el
contexto de las Américas.
Esta sociedad ha permitido
profundizar una agenda que contiene
temas diversos de política exterior,
derechos humanos, elecciones,
gobernabilidad democrática y
desarrollo humano.
Entre los temas tratados en esta gira,
resalta el de la Alianza México-Canadá
la cual ha servido para dar un
importante impulso a la competitividad
comercial, a esto hay que agregar el
hecho de que el Gobierno canadiense
se ha comprometido a seguir
trabajando con sus dos socios para
fortalecer la Alianza para la
Prosperidad y la Seguridad de América
del Norte (ASPAN), firmada en 2005
con la idea de establecer mecanismos
de cooperación para dotar a la región
de mayor seguridad y solidificar las
economías.
En este sentido, Calderón ha
manifestado su intención de diseñar
una nueva estrategia para
institucionalizar dicha alianza, la cual
llevaría a reactivar el diálogo de
planeación política y prospectiva entre
las tres cancillerías, y el establecimiento
de una Cumbre anual Norteamericana
entre los sectores público y privado. Se
prevé que el primer encuentro trilateral
se lleve a cabo en junio de 2007 en Canadá.
Para el Consejo de las Américas y su
Comité de Negocios de América del
Norte (NABC) esta propuesta pone de
manifiesto el interés y la voluntad del
próximo Gobierno de México de seguir
trabajando con sus socios, incluyendo
los sectores productivos de los tres
países, en el establecimiento de nuevas
líneas de acción para enfrentar temas
comunes que pudieran llegar a
representar una amenaza en cuanto a
la competitividad y la seguridad de la
región.
Y es que ante el surgimiento de China
e India en el mercado internacional y a
los retos que enfrenta Norteamérica en
materia de energía, terrorismo y
narcotráfico como parte de una agenda
más amplia de seguridad nacional, los
empresarios representados en los
diferentes gremios y organizaciones a
lo largo y ancho de la región, deberán
de seguir pugnando por una mayor
cooperación entre su sector y los
poderes ejecutivo y legislativo.
El intercambio que hoy existe a través
del Consejo de Competitividad de
América del Norte (NACC) formado
por especialistas en la materia y
organismos empresariales de los tres
países entre los que destaca el Consejo
Canadiense de Jefes Ejecutivos (CCJE)
quienes recibieron también a la
comitiva del Presidente electo, son una
muestra clara del interés de ser copartícipes
en la solución de los
problemas regionales
En síntesis, al hacer un balance de la
visita a Ottawa notamos que ambos
países tienen mucho que ganar de esta
relación estratégica que hoy presenta
innumerables oportunidades de
crecimiento.
Estrechar lazos con Canadá permitirá
no sólo consolidar programas exitosos
como el de trabajadores agrícolas
temporales que ahora se prevé se
extienda a otros sectores, o el de
intercambio cultural y educativo que
hoy ya existe a través de un número
importante de estudiantes y
académicos. Para ambos países, esta
relación será ante todo factor de
equilibrio a la hora de negociar y
plantear temas controversiales con
Estados Unidos, lo que quedó de
manifiesto en el llamado que hizo el
Primer Ministro Stephen Harper con
respecto a la construcción del muro. |