Maribel
Hastings
— El Senado federal aprobó ayer una
enmienda republicana para levantar
una barda triple de 370 millas en zonas
urbanas de la frontera sur y 500
millas de “barreras contra vehículos”
en la franja, pero mantuvo las
cláusulas de legalización “ganada” al
rechazar otra enmienda republicana
que pretendía quitarlas. Sin embargo,
la Cámara Alta excluyó del plan de
legalización a inmigrantes convictos
de un delito mayor o tres delitos
menores y a quienes desacataron una
orden de deportación, aunque habrá
dispensas en ciertos casos. Al cierre
de esta edición, el debate sobre
enmiendas continuaba. El triple muro en zonas
que
determinará el Departamento de
Seguridad Interna (DHS) fue una
enmienda del senador republicano
conservador de Alabama, Jeff Sessions.
Aunque un puñado de
demócratas se opuso, se aprobó en
voto 83-16. Las dos senadoras
demócratas de California, Dianne
Feinstein y Bárbara Boxer, apoyaron
la enmienda, así como los senadores
hispanos Mel Martínez, republicano de
Florida, y Ken Salazar, demócrata de
Colorado, y los líderes Bill Frist, de la
mayoría republicana, y Harry Reid, de
la minoría demócrata.
Irónicamente, la enmienda se aprobó
mientras activistas de todo el país
cabildeaban ante el Congreso por una
reforma integral y en contra del
proyecto HR4437 de la Cámara Baja
que pide que se levante un muro en
700 millas en la frontera sur.
Pero activistas concedieron que se
trata de una estrategia política para
ganar adeptos al plan “base” entre los
conservadores cuando ambas
cámaras negocien sus diferencias, lo
cual implica que cualquier proyecto
que emerja contendrá algún tipo de
barrera. El muro del HR4437 generó
revuelo nacional. Pero contrario al
HR4437, el plan del Senado contiene
un programa de legalización que hasta
el momento se mantiene, con algunas
enmiendas.
“Entendemos que es una estrategia
política, pero en la práctica [un muro]
no va a detener la inmigración
indocumentada, porque lo que se
requiere es una reforma integral”, dijo
a La Opinión Vanessa Cárdenas,
asociada de política pública y
comunicaciones del Foro Nacional de
Inmigración (NIF).
Los que apoyan la reforma integral
con un plan de legalización y un
programa de trabajadores temporales
(PTT) entienden que habrá que hacer
concesiones. De ahí el despliegue de
la Guardia Nacional y ahora el muro
en las zonas más usadas por coyotes.
Con todo, en el Senado hay gran
optimismo entre los que apoyan la
reforma integral. “Vamos por buen
camino”, dijo el senador republicano
Martínez, coautor del lenguaje
Martínez/Hagel.
Agregó que hasta ahora las pruebas
difíciles a la reforma integral han sido
superadas y pronosticó que tienen los
votos para aprobarla a fines de la
semana entrante. “El Presidente nos
ayudó a consolidar el apoyo que
teníamos”, señaló Martínez.
Pero la persuasión es más difícil en
la Cámara de Representantes.
El presidente George W. Bush
despachó al Congreso a su asesor
político, Karl Rove, para tratar de
disuadir a los republicanos más
radicales de la Cámara de
Representantes que mantienen su dura
oposición a la reforma integral.
Mientras Rove intenta convencer a
los escépticos republicanos de la
Cámara Baja, Bush acudirá hoy,
jueves, a la frontera entre México y
Arizona para reiterar su compromiso
de asegurar la franja e insistir en la
urgencia de abordar el problema
migratorio de manera integral.
Entre tanto, el Senado excluyó del
plan de legalización “ganada”
Martínez/Hagel a inmigrantes
convictos de un delito grave o tres delitos
menores, aunque habría una
dispensa por razones humanitarias
para personas que violaron las leyes
tratando de ingresar o permanecer en
EU huyendo de gobiernos represivos.
También habrá una dispensa para
personas que desconocían que se había
girado una orden de deportación en
su contra. La enmienda de los
senadores republicanos John Cornyn
y Jon Kyl, de Texas y Arizona
respectivamente, se aprobó por
unanimidad. El lenguaje se “suavizó”
con las dispensas y de ahí el apoyo
demócrata a la misma.
Rechazó, asimismo, en votación 66-
33 una enmienda del senador
republicano David Vitter para eliminar
las cláusulas de legalización
“ganada” para indocumentados con
más de dos años en EU.
El lenguaje Martínez/Hagel divide
a los indocumentados en tres
categorías: quienes lleven en EU más
de cinco años y llenen estrictos
requisitos pueden legalizarse sin salir
del país; quienes lleven menos de cinco
años, pero más de dos, además de
llenar estrictos requisitos, deben
acudir a un puerto de entrada y salir
momentáneamente, pero su reingreso
es garantizado; y los que lleven menos
de dos años tienen que retornar a su
país de origen y desde allá solicitar
ingreso a través del PTT que crea el
plan, aunque no se les dan garantías
de reingreso. |