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Se paralizan
actividades en negocios y centros de trabajo en
demanda de una ley integral
Por A. García
Por segunda ocasión la comunidad inmigrante de Siouxland en menos
de
un mes sorprendió mediante un
boicot
económico para exigir una
reforma
migratoria integral justo cuando
ésta
se encuentra debatiendo en el
Senado.
La comunidad inmigrante tiene
muy clara la meta de detener la
ley
Sensebrenner, que penaliza la
migración ilegal criminalizando
la
permanencia ilegal en este país
y
castiga a quienes presten ayuda
humanitaria a un indocumentado.
A lo largo del país cerca de 2
millones
de inmigrantes estremecieron las
calles
para probar la fuerza del
movimiento
inmigrante más grande de la
historia.
Aunque en esta ocasión en
Siouxland no hubo marcha, se
sintió
la ausencia de los inmigrantes...
“Un
día sin inmigrantes”,
proclamaban
unos volantes que circularon una
semana antes entre la población
entera.
Unos cerraron sus negocios,
otros no
fueron a trabajar - con permiso
de sus
patrones o sin él - los
estudiantes
faltaron a la escuela, algunos
hicieron
vigilias, otros no gastaron nada
y otros
protestaron contra la protesta
como
lo fue un anglosajón no
identificado
que, por cierto, era el único
que
sostenía una pancarta que decía
“Aquí
sentado, aplicando mis derechos”.
Mario Rodriguez comentó a Mundo
Latino que se necesita una
reforma
migratoria comprensiva que ponga
la
situacion actual en orden.
Aunque no se ha podido
dimensionar el impacto económico
de
la jornada a favor de una
reforma
migratoria, políticamente fue
una
victoria para los inmigrantes en
Siouxland.
Algunos dicen que el gigante
despertó, la realidad es que
estaba
ocupado trabajando.
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