BAGDAD.— Un
suicida mató a 40 personas
e hirió a otras 30 al detonar una
bomba en un centro de reclutamiento militar iraquí en el norte de Irak el lunes,
dijo el Ministerio de Defensa.
Por otra parte, aparecieron 21
cadáveres —varios de ellos con sogas
al cuello— y se produjeron ataques con
bombas y morteros que causaron otros
cuatro muertos en Bagdad y pueblos
aledaños.
El mando estadounidense dijo que no
había soldados de su país entre los
heridos por el ataque suicida, unos 30
kilómetros al este de Tal Afar, pero
reportó 30 muertos en lugar de 40.
Ayer mismo un grupo de hombres
armados secuestró a 16 empleados de
una empresa comercial iraquí, informó
un funcionario del Ministerio de
Relaciones Interiores.
Los asaltantes llegaron a la oficina
de la comercial Saeed en cuatro
vehículos civiles, registraron
documentos y computadoras y se
llevaron a los empleados, dijo el teniente
coronel Fala al Mohamadaui.
Grave incidente
El kamikaze atacó poco después del
mediodía en un centro de reclutamiento
frente a la base militar. Entre los
muertos había civiles y militares entre
“una multitud de reclutas que intentaban
enrolarse en el Ejército iraquí”, dijo el
Ministerio de Defensa en un
comunicado.
El presidente George W. Bush, en un
discurso reciente, destacó a Tal Afar
entre lo que, según él, son éxitos de la
lucha contra la insurgencia por las
fuerzas estadounidenses e iraquíes.
La participación de las fuerzas
estadounidenses se limitó a ayudar a
instalar un cordón de seguridad en
torno de la zona después del ataque,
dijo el teniente coronel Barry Johnson,
un vocero militar.
Por otra parte se conocieron algunos
detalles de un ataque conjunto realizado
por fuerzas estadounidenses e
iraquíes el domingo por la noche en el
noreste de Bagdad.
La operación conjunta “mató a 16
insurgentes e hirió a otros tres durante
un rastrillaje casa por casa de un
objetivo con estructuras múltiples.
“También detuvieron a otros 18
individuos, descubrieron un importante
depósito de armas y lograron la
liberación de un rehén iraquí”, dice el
informe.
Sin embargo, el ministro del Interior
iraquí denunció la operación y rechazó
la versión estadounidense.
“Entrar a la mezquita chiíta Mustafá y
matar a los feligreses fue una violación
injustificada y horrible desde mi punto
de vista”, dijo Bayan Jabr, entrevistado
por la televisora Al Arabiya. “Personas
inocentes en la mezquita que
ofrendaban sus oraciones al anochecer
resultaron muertas”.
El gobernador de Bagdad, Husein
Tahan, dijo a la prensa que el gobierno
local había roto relaciones con la misión
militar y diplomática de Estados Unidos.
“El Concejo provincial de Bagdad ha
decidido dejar de tener trato en materia
de servicios y política con las fuerzas
de la coalición y la embajada
estadounidense debido al ataque
cobarde a la mezquita Al Mustafá”, dijo
sin entrar en detalles.
“En el futuro se tomarán medidas más
severas para proteger la dignidad de
los ciudadanos iraquíes”, dijo Tahan. |