Francisco Robles Nava
Cinco individuos que podrían estar
ligados al reciente hallazgo de al menos
cinco cadáveres en varias
narcofosas, descubiertas en el
municipio de Tlajomulco, Jalisco, fueron
detenidos por la Procuraduría General
de la República (PGR). Los arrestados son José Alfredo
Torres Contreras, los hermanos
Humberto y Manuel Francisco Zavala
Ramos; así como Ángeles Yazmín
Cerón Inclán y María del Rocío Guillén
Villegas.
El lunes un juez federal otorgó a las
autoridades judiciales el arraigo de los
sujetos aprehendidos, con el objeto de
determinar la relación que pudieran
tener en los asesinatos y entierros de
las cinco personas.
Presuntos miembros de “Los Zetas”,
brazo armado del cartel del Golfo, los
sospechosos permanecerán
encerrados por lo menos durante tres
meses en las instalaciones de la citada
corporación, período en el que se
desarrollará la investigación del caso.
La mencionada banda es dirigida por
Osiel Cárdenas, preso en un penal federal,
y quien disputa la región occidente
del país al grupo que encabeza Joaquín
Guzmán, del cartel de Sinaloa, quien
se fugó de la cárcel de seguridad de
Puente Grande, en Jalisco, en enero
de 2001.
Tanto los tres hombres como las dos
mujeres fueron interceptados por la
policía el jueves pasado en un
laboratorio de drogas que se hallaba
en el fraccionamiento Hacienda
Eucalipto, en el mismo municipio de
Tlajomulco.
Tras del interrogatorio de rigor,
decenas de elementos de la Agencia
Federal de Investigaciones (AFI) se
desplazaron de prisa a una finca del
mismo poblado, donde ejecutaron
intensos cateos en al menos tres
puntos relacionados.
Al final de la jornada, los uniformados
encontraron indicios de lo que en
principio parecían ser cuatro fosas
burdas y comenzaron a escarbar.
Después de dos días de
excavaciones en un predio de unos mil
metros cuadrados de superficie, en el
interior encontraron cinco cuerpos en
estado de putrefacción que habían sido
inhumados de manera clandestina.
Las autoridades sospechan que los
restos humanos desenterrados
corresponden a narcotraficantes que
son adversarios de los arrestados. Se
especula que uno pertenece a un
menor de edad, aunque esto no ha sido
confirmado.
Los agentes usaron perros para la
detección de los cadáveres y fue
necesaria la utilización de un trascavo
ya que estos estaban a más de cinco
metros de profundidad.
Fuentes de la Procuraduría de Justicia
de Jalisco indicaron que no obstante
que se trata de un caso de índole federal,
se tenía información de que en el
rancho había enterrados alrededor de
10 cuerpos.
Lo concreto es que los extraídos
fueron llevados a Servicio Médico
Forense (Semefo) en Guadalajara, en
donde se realizan las autopsias
correspondientes.
La captura de los cinco sujetos fue
consecuencia de la indagación de un
laboratorio clandestino de drogas en la
ciudad de Guadalajara, capital del
estado, que había sido detectado
previamente por el Ejército Mexicano el
5 de enero pasado.
Sin embargo se sabe que el
descubrimiento de las narcofosas se
originó en las declaraciones que a las
autoridades hiciera un individuo
identificado como Manuel Román García.
Este sujeto fue detenido el pasado 9
de marzo, y al parecer se dedicaba a
la producción de metanfetaminas para
una agrupación contraria al Cártel del
Golfo.
Después de supuestamente aceptar
que se encargaba de obtener los
precursores químicos para la
elaboración de droga sintética, García
habría denunciado el ‘levantamiento’
(secuestro) de su presunto cómplice
Alejandro Ramos Ortiz.
Por tanto, las autoridades no se
descarta que uno de los cuerpos
hallados pudiera ser de ésta víctima. |