El
asambleísta republicano por Huntington
Beach, Tom Harman, presentó
un paquete legislativo que, de
aprobarse, haría más difícil a los
inmigrantes indocumentados obtener
un trabajo, les negaría servicios legales
y subsidiaría a las agencias del orden
que colaboren en su arresto
La propuesta de ley AB2680 busca
que los empleadores no puedan deducir
de sus impuestos los salarios pagados
a los trabajadores indocumentados, con
lo que se haría más difícil la
contratación; y la AB2679 cortaría el
financiamiento a las clínicas de ayuda
legal del estado que proveen servicios
a los inmigrantes sin residencia legal.
El tercer proyecto de Harman, la
AB2678, establecería un programa de
subsidio financiero a la Oficina de
Servicios de Emergencia para proveer
ayuda a las agencias del orden locales
y estatales que colaboren con las
autoridades de la Oficina de Control de
Inmigración y Aduanas (ICE) en la
detención de inmigrantes
indocumentados.
Harman aclaró a La Opinión que sus
propuestas legislativas solamente
buscan reducir el impacto financiero de
los inmigrantes indocumentados en
materia de educación, salud y
encarcelamiento.
“El costo de la inmigración ilegal
asciende a 10,200 millones de dólares
al año y en un estado como California,
donde tenemos un déficit, donde
gastamos más de lo que ganamos,
tenemos que hacer algo para reducir
los gastos y mis propuestas van
encaminadas a ahorrar dinero y a
desalentar la inmigración ilegal”,
argumentó.
“No es justo”, agregó, “que México no
haga nada por resolver sus problemas
de pobreza y que nosotros tengamos
que pagar por la salud y educación de
su gente”, consideró.
“Yo no estoy tan seguro que sea cierto
eso de que los inmigrantes
indocumentados aportan más de lo que
gastan. Algunos quizá, otros no”, anotó.
Un portavoz de la Cámara de
Comercio de California dijo que aún no
ha fijado una posición sobre el proyecto
de ley AB2680. Jaime Rojas, de la
Cámara Hispana de Comercio de California,
prefirió también abstenerse de
dar declaraciones.
Pero quien si habló fue Catalino Tapia,
un mexicano con 22 años con un
negocio de jardinería en la bahía de San
Francisco.
“Vamos a rogar a Dios que esta
absurda ley no pase, porque sería un
golpe terrible para nuestra gente
indocumentada. Lo que no se quieren
dar cuenta personas como el
asambleísta Harman es que California
se iría a la quiebra sin los inmigrantes,
pues el trabajo que ellos hacen nadie
lo quiere hacer”. |