Raúl Salinas
fue sometido ayer a
juicio en París bajo acusaciones de
lavado de millones de dólares
provenientes del narcotráfico, pero el
indiciado estuvo ausente en la primera
audiencia.
Raúl Salinas, hermano del ex
presidente mexicano Carlos Salinas,
no asistió al tribunal sino que envió a
su hijo, Juan Carlos Salinas, para que
lo represente en el juicio.
El gobierno francés había emitido
una orden internacional de captura
contra el hermano mayor del ex
mandatario.
El acusado y su otrora cuñada,
Adriana Lagarde de Salinas, están
indiciados de participar en la
transferencia de casi 105 millones de
dólares que según investigadores
franceses provinieron de cárteles de
la droga de Colombia y México.
Lagarde, que se desempeña como
psicoterapeuta en París, dijo ayer ante
la corte del caso que el dinero en
cuestión fue aportado por empresarios
al hermano menor del ex presidente,
Enrique, con quien estuvo casada y
se divorció en 1998. Enrique manejó
ese dinero, afirmó.
Enrique Salinas fue encontrado
muerto en el 2004 en su automóvil con
la cabeza cubierta por una bolsa de
plástico. Según los investigadores,
Enrique fue asesinado en un intento
de extorsión.
Lagarde permanece libre pero debe
presentarse cada mes ante
autoridades francesas. Los cargos
imputados conllevan una pena de
hasta 10 años de prisión y una multa
de 915,000 dólares.
Raúl Salinas fue liberado de una
prisión mexicana en junio pasado al
ser absuelto del asesinato de su ex
cuñado, José Francisco Ruiz Massieu,
quien era un alto dirigente político.
Raúl siempre sostuvo que era inocente
del hecho ocurrido en 1994. |