Maribel Hastings
El senador republicano de Arizona,
John McCain, dijo ayer que espera que
el presidente George W. Bush haga
más para presionar por el avance de
una reforma migratoria integral en el
Senado, aunque reconoció que Bush
ha mantenido el tema sobre el tapete y
dijo que cuando el proceso avance en
el Senado, el mandatario abordará el
asunto de forma más enérgica.
“Quiero que [Bush] haga más,
desde
mi punto de vista”, sostuvo McCain,
pero opinó que el Presidente está
“cuidadosamente calculando su
involucramiento” mientras el debate
comienza y recordó que el Presidente
tiene un gran conocimiento y
entendimiento del asunto por ser ex
gobernador de un estado fronterizo,
Texas. McCain dijo que recién en abril
el pleno del Senado iniciará un debate
porque hay otras legislaciones en
calendario, pero recalcó el compromiso
del liderazgo republicano del Senado
para abordar el asunto.
En una teleconferencia, McCain
admitió además que no ha habido
mucho progreso para cerrar las brechas
entre las principales propuestas de
inmigración pero lo importante, agregó,
es que “seguimos teniendo el diálogo”
y se está trabajando para cerrar esas
brechas según se aproxima el debate
en la Cámara Alta.
También convocó a la comunidad
hispana a involucrarse más en el debate,
a organizarse y externar sus
posturas ante un asunto tan importante.
McCain habló con diversos medios,
La Opinión entre ellos, como preámbulo
a los encuentros tipo town hall que
conducirá en diversas ciudades del
país. El objetivo, indicó, es escuchar las
preocupaciones de los
estadounidenses respecto al tema
migratorio y al mismo tiempo educarlos
sobre lo que está en juego y sobre las
propuestas sobre la mesa. Los
encuentros también permiten aclarar
conceptos erróneos, dijo, como por
ejemplo, que es posible deportar a 11
millones de indocumentados y que “si
se construyen suficientes muros” se
evitará el ingreso de indocumentados.
Uno de esos town halls será en Los
Ángeles, pero no se ha fijado la fecha.
Se celebrará uno mañana en
Miami y
otro el lunes en la ciudad de Nueva York.
El senador, uno de los
potenciales
aspirantes a la nominación presidencial
republicana en 2008, indicó que cuando
el tema es “apropiadamente explicado”
una mayoría de los estadounidenses
comprende la necesidad de una
reforma migratoria integral que vaya
más allá de medidas de seguridad en
la frontera. “Y yo no estoy en
desacuerdo con la seguridad en la
frontera, pero se trata de un asunto más
amplio” que requiere de una solución
integral y realista, agregó.
A pregunta de este diario
sobre si
Bush debería involucrarse más en el
debate toda vez que dice que se opone
a amnistías pero no aclara qué debe
hacerse con los indocumentados,
McCain respondió que le gustaría que
el Presidente hiciera más pero que hay
que reconocer que ha mantenido el
tema con vida. Para McCain, Bush,
indudablemente, se involucrará más
según el debate progrese en el Senado.
También a pregunta de La
Opinión
sobre si la falta de consenso en torno a
la solución para regularizar a los
indocumentados pone en peligro el
avance de una reforma integral, sobre
todo en año electoral, McCain respondió
que hay que entender que la reforma
migratoria es “un convincente asunto de
seguridad nacional” y “posponer [el
asunto] otro año es una revocación de
nuestras responsabilidades”.
Una realidad innegable
Es imposible, dijo, omitir la realidad |