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Atlante hizo dos. Pudieron ser
muchos más, pero esta vez Oswaldo
Sánchez y los postes evitaron una
derrota humillante a Chivas que salió
con el revés a cuestas con un
moderado 2-0, ante una buena entrada
en el Estadio Azteca poblado,
principalmente, de seguidores
rojiblancos.
En juego pendiente de la
jornada
tres, Atlante hizo un futbol superior en
la primera mitad y en el arranque del
segundo lapso y con eso fue suficiente
para someter al rebaño dirigido por
Hans Westerhof.
Los goles del Atlante fueron
obra de
David Oteo, a los 17 minutos, mientras
que Juan Carlos Falcón redondeó el
marcador a los 55.
Intensidad y buen trato de
pelota
saludan los primeros minutos del
juego.
Chivas parece asumir un
control del
encuentro con más profundidad en sus
jugadas, pero apenas son inquietantes
para la zona defensiva bien plantada
del equipo azulgrana.
Reacción…
Sin embargo, Juan Carlos
Falcón
pone a sufrir a Oswaldo Sánchez con
un disparo lejano que el arquero
malabarea y la pelota hace una
parábola hasta que dramáticamente se
estrella en el larguero y sale hacia
afuera.
Y a pesar de la aplicación de
los
jugadores de Chivas, es el equipo
azulgrana el que le pega el primer
brinco al marcador.
Al minuto 17, David Oteo sale
del
fondo de su terreno, tira una pared
larga sobre Galaz quien le regresa el
balón con un taconazo. Oteo encara
sólo a Oswaldo, lo engaña con un
amague y le toca el balón a la red por
abajo y a un costado. 0-1 y un tibio
festejo de unos cuantos en la tribuna
del Azteca, donde abundan los
rostros rojiblancos en lamento.
El gol le permitió al Atlante
asumir
el manejo con tranquilidad,
sobrellevar las acciones, acortar los
terrenos de salida de Chivas que
empieza a ver entorpecidos sus
intentos de salir jugando con rapidez
al frente.
Bajo esas condiciones, los
rojiblancos caen en la desesperación,
se empeñan en balonazos que se
pierden ante un equipo que anticipa
bien y que además demuestra
constancia de orden y rapidez en las
salidas.
De esa manera, el juego se va
al
reposo tras tres sustos para el
nervioso Oswaldo con disparos de
Falcón, Galaz y de Alcántar, en los
cuales se muestra nervioso el arquero
rojiblanco, aunque efectivo para evitar
las anotaciones, mientras Chivas responde
con potentes disparos sin
puntería de Salcido y Pineda.
El primer tiempo arroja una cifra
concluyente: Atlante tiene 14 disparos
a gol y tres balones en los postes,
por sólo seis de su adversario.
La puntilla…
Para la segunda mitad, Atlante
se
vuelve más recatado al ataque
mientras que Chivas se vuelve más
descarado a la ofensiva
Sin embargo, Atlante mantiene
la
rotación de la pelota, el esfuerzo en
la marca y aunque Salcido, Bautista
y Omar intentan igualar, son los
Potros los que levantan nuevamente
los brazos en el festejo.
Ocurrió al minuto 55 y fue el
argentino Falcón, el conductor
azulgrana hasta el momento, el que
logra vencer a Oswaldo para poner
el 2-0.
Chivas empieza a desesperarse
y
a manchar el partido que se
caracterizaba por su limpieza
sumando rápidamente siete
infracciones y Ramón Morales y
Christian Armas cargan con una
amarilla por rudeza innecesaria,
En el trajín del encuentro los
arqueros
terminan siendo los protagonistas, en
especial Oswaldo Sánchez, quien
parece estar marcado mentalmente por
el error cometido con la selección
mexicana ante Corea del Sur.
Guadalajara empieza a marcar
diferencia ofensiva y en uno de esos
cierres ciclónicos, llenos de
desesperación y de garra, más que de
talento y calidad, empieza a poner en
aprietos a Federico Vilar, quien se ve
obligado a desquitar con desgaste extra
ante las arremetidas rojiblancas a
las que les falta la contundencia final,
el cáncer que ha acompañado a Chivas
en este Clausura 2006. |