
“Una ley de inmigración para las Américas”
Pablo Kasun Sheila Jackson-Lee propuso una
ley
de inmigración en el congreso de los
EE.UU. en la camara de los
representantes. De todas las
propuestas, la de ella ayuda a la
estabilidad de nuestra sociedad cuando
hablamos de inmigración. En este
artículo no se analiza su propósito, sino
los elementos de una póliza de
inmigración que da estabilidad a las
sociedades. Estos elementos ayudan
a todas las sociedades a crear y
transformar leyes, las cuales que la
transición para los inmigrantes sean
mejores.
Fundada sobre su experiencia
en
cientos de países, la Iglesia Católica ha
escrito acerca de los elementos que
producen una buena póliza de
inmigración. Si ellos la están siguiendo
en nuestro país, los conflictos alrededor
del asunto de inmigración disminuiría.
Lo cuál es la propuesta por Jackson-
Lee que lleva más esperanza para los
Americanos que cualquier otro. Ella
representa un distrito en Houston, Texas
donde viven una mayoría de
Americanos Africanos.
El experto de la Iglesia sobre
este
asunto vive en Roma, donde la Iglesia
tiene sus oficinas principales. Su
nombre es el Cardenal Stephen Fumio
y él está a cargo de la oficina que ésta
póliza de inmigración para la Iglesia. Él
es el Presidente del Concilio Pontífice
para la Cuida Pastoral de Emigrantes y
Gente Ambulante. En un discurso dado
en abril de 2005, él dijo que “Las cifras
más recientes están en 175 millones
de personas viviendo en una país que
es diferente que su tierra de
nacimiento.”
Él nombra los países con la
mayoría
de emigrantes internacionales y los
EE.UU. fue el país con más alta cifra
con casi 35 millones. La Federación de
Rusia fue un lejano segundo lugar con
13.3 millones y luego Alemania con 7.3
millones. El Cardinal Fumio trabaja con
organizaciones nacionales de
conferencias de Obispos por todas
partes del mundo, especialmente los
que tienen numerosos emigrantes.
¿Cuales son algunos problemas
que
él se fija? Primero, los emigrantes son
vulnerables, porque ellos están en un
extraño país. Ellos no entienden el
lenguaje, la cultura, ni las leyes. Ellos
son fácilmente victimas de abuso,
abandonando en sus derechos
laborales y siendo explotados.
Segundo, muchos son victimas
de
violencia, que incluye física, sicológica
y moralmente. Terceros, nuevos
emigrantes puedan ser empujados a un
lado, excluidos o discriminados por la
nueva cultura. Cuarto, a veces la gente
no puede tolerar a los nuevos
emigrantes, entonces ellos echarán la
culpa a ellos por el desempleo o
actividades criminales.
¿Cuales son algunas soluciones
a
estos problemas? Primero, los
emigrantes necesitan ser tratados como
lo que son seres humanos en lugar de
tomarlos cómo entes de producción.
Los emigrantes, legales o
ilegales,
tienen inalienables derechos
fundamentales. Segundo, el trabajador
tiene un derecho fundamental ser
integrado en el lugar de trabajo, lo cual
significa que su inteligencia y
habilidades están incorporados dentro
de su trabajo. Tercero, los emigrantes
tienen un derecho fundamental, juntar
y establecer uniones y sindicatos. Estos
elementos integran una sociedad.
La integración con éxito
también
depende de otros factores. Quinto, la
comunidad de emigrantes reciba una
bienvenida a su nueva comunidad. Ellos
están orientados sobre las leyes. Sexto,
legisladores (por ejemplo los políticos)
reexaminan las leyes de inmigración
para verificar si en ellas todavía cabe
en la cambiante situación. Por ejemplo,
¿Las leyes facilitan la reunificación de
la familia o no? Porque los patrones
cambian, también las leyes tienen que
cambiar.
Séptimo, las leyes necesitan
asegurar
que los emigrantes tengan derechos y
oportunidades iguales, que significa
esto, que ellos tengan acceso a
materiales esenciales, trabajo y
salarios, familia y educación. Ellos
están habilitados participar en la vida
de la comunidad y la sociedad civil. Por
ejemplo, ¿a los residentes permanentes
no les es permitido votar, entonces
como será posible para ellos tener una
influencia real sobre las decisiones que
afectan sus vidas en la comunidad local?
Octavo, el Cardinal Fumio dice
que
“gran respeto y atención para la cultura
y tradiciones religiosas de los
emigrantes” son capitales para buen
éxito. Una transición exitosa a la nueva
cultura depende si “ayudamos a ellos a
vivir y crecer en su fe” como creyentes
y ciudadanos maduros. Ademas, una
colaboración entre la vieja y nueva
cultura es necesaria para que esta
etapa sea exitosa. ¿Será posible que
las populaciones de emigrantes lleven
sus lideres religiosos con ellos de su
tierra?
Sheila Jackson-Lee no es la
única
persona que está consciente de lo que
hace una buena ley de inmigración. El
líder de la iglesia Católica en Filadelfia,
Pennsylvania, Cardenal Justin Rigali,
apoya nuevas leyes de inmigración a
lo largo de este también. Rigali,
habiendo hecho oportunidades para
fotografías con el Presidente Bush antes de la
elección de 2004, apoya
“canales legales para trabajadores
emigrantes para que ellos emigren en
una manera segura, legal y ordenada;
y reducciones en la reserva de pedidos
pendientes para visas familiares, las
cuales causan una separación de una
familia por 10 años o más.” A este
momento, los propósitos del Presidente
Bush no incluyen una manera de que
estos trabajadores se hagan residentes
permanentes ni una reducción en la
reserva de pedidos pendientes de visas
familiares.
De hecho, la única ley
propuesta
que viene más cerca en haciendo la ley
de los EE.UU. correspondiente a los
asuntos destacado aquí es de la
representate Sheila Jackson-Lee. Su
proposito representa una notable
solidaridad entre ciudadanos
Americanos y los nuevos emigrantes.
Ofrece una solución real que lleva a
América y a todas las Américas a la
integración y la paz. Es su propósito que
la experiencia determina que un
ambiente de paz está creado y luego
miráramos una reducción y eliminación
de las amenazas del terror.
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