Sólo uno de los trece mineros
atrapados en una mina de Virginia Occidental desde el lunes a causa de una
explosión sobrevivió y este miércoles
se encuentra en estado crítico en un
hospital, confirmaron fuentes médicas.
Informaciones equivocadas
habían
indicado previamente que 12 de los
mineros habían salido con vida del
accidente y sus familiares hasta
llegaron a festejar la noticia, pero tres
horas después se supo la trágica
verdad.
Randal McCloy, de 27 años, se
encuentra en la unidad de cuidados
intensivos del Hospital de la
Universidad de Virginia Occidental, a
donde llegó inconsciente y
deshidratado pero sin lesiones graves.
“Lo mantenemos sedado y con un
tubo para la respiración”, señaló un
portavoz del hospital. Charles Green,
el suegro de McCloy, dijo a la cadena
ABC de televisión que el joven sufrió
hipotermia y fue colocado en un
respirador mecánico, pero no había
sufrido fracturas de huesos.
Según Green, en los análisis
no se
encontraron altos niveles de monóxido
de carbono en la sangre de McCloy.
El accidente en la mina de carbón
Sago, a unos 160 kilómetros al nordeste
de Charleston, la capital del estado de
Virginia Occcidental, se produjo el lunes
por la mañana a causa de una
explosión.
Trece de los trabajadores que
había
en ese momento en la mina quedaron
atrapados a unos 90 metros de
profundidad en un túnel de unos 900
metros de largo.
Este fue el accidente minero
con más
víctimas en Virginia Occidental desde
noviembre de 1968 cuando 78
trabajadores murieron en una explosión
en la Mina Farmington 9, en el condado
Marion, a unos 40 kilómetros de la Sago.
Diecinueve de los cadáveres
permanecen sepultados en la montaña,
y aquel accidente espoleó al Congreso
para que aprobara una Ley de
Seguridad y Salud Minera en 1969.
También ha sido el accidente
minero
con más muertes en todo el país desde
septiembre de 2001, cuando dos
explosiones mataron a 13 mineros en
la mina Jim Walter Resources 5, en
Bookwood, Alabama.
EL GOBERNADOR MANCHIN DICE
SENTIRSE ‘APENADO’
“Acerca de la confusión sólo
puedo
decirles que nunca en mi vida he
pasado algo tan doloroso”, declaró el
gobernador de Virginia Occidental, Joe
Manchin, quien pocas horas antes
había celebrado con los familiares la
noticia de que todos los trabajadores
habían sobrevivido.
“Yo estoy apenado más allá de
lo que
pueda expresar con palabras”, declaró
Ben Hatfield, ejecutivo principal de
International
Coal Group, la empresa
matriz de la mina de carbón Sago.
Las familias habían aguardado
con
angustia las noticias mientras los
equipos de socorro, llegados desde
diferentes partes del país, perforaban
hoyos de unos 15 centímetros de
diámetro con el propósito de localizar a
los atrapados y comunicarse con ellos.
Las autoridades federales
habían
enviado un robot dotado de cámaras e
instrumentos para el análisis del aire.
Hatfield había advertido ayer, martes,
que esos análisis de la contaminación del aire
con gases tóxicos no eran muy
alentadores.
Varias de las familias se
habían
congregado en la Iglesia Bautista de
Sago en una vigilia y anoche, martes,
numerosos feligreses salieron del
templo gritando “¡Están vivos, están vivos!”
después de que los socorristas
sacaron a un hombre del túnel.
Las campanas de la iglesia
sonaron
y varios políticos y ejecutivos que
estaban en el lugar hablaron de un
aparente rescate exitoso.
Manchin primero indicó que
había 12
sobrevivientes, pero luego señaló que
la noticia no estaba confirmada.
Hatfield atribuyó la
información
errónea a una “error de comunicación”.
De todos modos la noticia sobre los 12
sobrevivientes se difundió
rápidamente.
Tres horas después Hatfield
comunicó a las familias que había
“habido una falta de comunicación, nos
hemos equivocado y sólo uno de los
trabajadores ha sobrevivido”.
El anuncio provocó un
estallido de
ira entre las familias en la iglesia, y las
autoridades apostaron varios policías
estatales y un equipo de operaciones
especiales en previsión de hechos de
violencia.
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