Por lo menos 49 personas
murieron
este miércoles y decenas resultaron
heridas en diversos ataques en Irak,
32 de ellas en un atentado suicida
cometido durante un funeral de un líder
chiíta en la ciudad iraquí de Baquba.
Se trata del día más violento
en Irak
desde los comicios del pasado 15 de
diciembre. El aumento de la violencia
ocurre precisamente cuando los tres
partidos políticos más importantes de
Irak están a punto de formar un gobierno
de coalición que incluirá a chiítas,
sunitas y kurdos, según un político
chiíta.
La comisión electoral iraquí
dará a
conocer los resultados de su
investigación sobre unas 2 mil quejas
relacionadas con las elecciones
parlamentarias del mes pasado, dijo el
miembro de la comisión Safwat Rashid.
Más de 100 personas se
encontraban en un cementerio en
Muqdadiya, a unos 80 kilómetros al norte
de Bagdad, para asistir al entierro del
sobrino de Ahmed al-Baka cuando
estalló la carga, dijo la policía de la
provincia de Diyala. El cementerio
quedó sembrado de restos humanos y
las tumbas salpicadas de sangre.
Por lo menos 32 personas
murieron
y 42 resultaron heridas, dijo el doctor
Firas al-Nida, del hospital de Muqdadiya.
Al-Baka sobrevivió el martes a
un
intento de asesinato que mató a su
sobrino. Por otra parte, un coche-bomba
mató el miércoles en Bagdad a siete
personas e hirió a 15, según la policía.
Otro coche-bomba mató a tres
civiles
y un policía en el norte de Bagdad,
además de herir a 13, dijo el mayor
Mosa Abdelkareem.
Una mina terrestre mató a tres
civiles
en Kirkuk, a 288 kilómetros al norte de
Bagdad, dijo la policía.
En la capital murieron un
capitán del
ejército, un empleado del ministerio de
Energía y su hijo, en dos ataques
separados.
En Mosul, a 360 kilómetros al
noroeste de Bagdad, murió un civil al
ser atacada la sede del Frente
Patriótico de Kurdistán, mientras que
una mina mató a una mujer en Bakuba,
según la policía.
En Aziziya, 56 kilómetros al
sudeste
de Bagdad fue asesinado un policía,
dijo el funcionario Hadi al-Itabi, de la
morgue de Kut. |