MÉXICO — Un adolescente
mexicano
presuntamente muerto de un tiro por
un agente de la patrulla de fronteras
estadounidense había sido detenido 11
veces por contrabando de migrantes,
dijo un vocero de la patrulla el miércoles.
Ante la muerte de Guillermo
Martínez,
que exacerbó el debate internacional
sobre la inmigración ilegal, México inició
una investigación criminal y envió una
nota diplomática a Washington.
Legisladores
de oposición han
acusado al presidente Vicente Fox de
no expresar suficiente indignación y han
dicho que presentarán un proyecto de
resolución para calificar al joven de 18
años de víctima inocente y reclamar
castigo para el autor del disparo fatal.
Raúl
Martínez, un vocero de la patrulla
en San Diego, California, que no tiene
parentesco con la víctima, dijo que ésta
era “un conocido contrabandista de
personas con 11 arrestos previos”.
Martínez dijo que el hermano de la
víctima ha enfrentado cargos similares.
Preguntado
si el hecho de tener
prontuario criminal afectaría el estatus
de Guillermo Martínez como víctima
inocente, el vocero respondió que no
podía opinar hasta que concluya la
investigación.
“Veo algunas de las
declaraciones
del consulado (mexicano) y me parece
que en buena medida son prematuras
porque la investigación aún no ha
concluido”, acotó.
El cónsul mexicano en San
Diego,
Luis Cabrera, dijo que su gobierno
consultaba a un abogado para
determinar si existían bases para una
acción legal, en alusión a un posible
juicio civil por parte de familiares de las
víctimas.
Según
las autoridades mexicanas,
Guillermo Martínez murió el sábado en
un hospital de Tijuana, de heridas
recibidas el día anterior en el lado
estadounidense de una cerca que
separa esa ciudad de San Diego, California.
Por lo
menos otros dos mexicanos
estaban con él en el momento de su
muerte, uno de ellos posiblemente su
hermano, dicen investigadores
mexicanos.
La patrulla dijo que Martínez
lanzó
una piedra a un agente, el cual disparó
una vez y no sabía si acertó porque el
joven huyó de vuelta a México.
Las autoridades se negaron a
identificar el agente.
El martes, México reclamó por
nota
diplomática que se investigue la muerte
del adolescente, y la Procuraduría
General tomó la decisión inusual de
iniciar su propia investigación.
La policía de San Diego, la
patrulla y
el Departamento de Seguridad Interior
están investigando, pero han dicho a
México que no esperan grandes
avances en el caso hasta dentro de
dos semanas, dijo el vocero
presidencial Rubén Aguilar.
El vocero calificó el hecho de
“fenómeno muy grave y absolutamente
lamentable de la muerte de un
connacional, que no podemos permitir
que suceda”. |