La violencia doméstica es uno
de los
problemas que se mantiene en secreto
en nuestra cultura. Nadie se atreve a
comentarlo. Debido a normas culturales
es difícil que las mujeres y niños de
nuestra comunidad pidan ayuda, ya que
la mayoría de los problemas no se
discuten fuera de la familia y las
esposas no se atreven a tomar
decisiones que puedan enojar al
esposo que la maltrata.
¿Qué es la violencia doméstica?
La violencia doméstica tiene sus
raíces en el completo control sobre otra
persona que vive en el mismo hogar.
Este tipo de poder y control puede
exhibirse en la forma de abuso físico o
emocional. Algunos hombres creen que
si ellos trabajan y proveen las
necesidades para sus familias, tienen
el derecho a maltratar a sus esposas
e hijos.
Es importante que la víctima
sepa que
no es su culpa y que nunca debe
sentirse culpable por la acción del
abusador. La gente que abusa a los
demás de una forma física o emocional
se llama abusador. Ellos usan la
violencia física y otros patrones de
conductas abusivas para cubrir sus
propios problemas o traumas mentales
y para controlar la vida de otras personas.
¿Cómo afecta a los niños la violencia doméstica?
El niño que vive en un hogar donde
existe la violencia doméstica es
considerado una víctima, aunque aquel
niño no sea abusado directamente. Los
niños que viven en hogares violentos
se conocen como las “víctimas
silenciosas” de la violencia doméstica,
porque son igualmente afectados.
Desgraciadamente, en muchos casos,
estos niños son víctimas de abuso
físico y mental, al igual que otros tipos
de abuso.
Los niños que son víctimas de la
violencia doméstica están más
propensos a:
- Tener
dificultades en concentrarse
en la escuela y otras actividades
diurnas normales
- Tener
problemas disciplinarios y
participar en peleas
- No irse a la casa después
de la
escuela
- Tener
malas notas
- Conducta
autodestructiva, abusiva
o pensar en suicidio
- Exhibir
agresión y enojo intenso
- Estar
propenso a la depresión,
ansiedad, bajo sentido de autoestima y
aislamiento
- Tener
dificultades en formar
relaciones de confianza o cariño ·Tener
pesadillas o dificultades en
dormir
- Participar
en actividades sexuales a
una temprana edad.
- Cometer
asaltos
- Convertirse
en abusadores
Los niños que han sido víctimas del
abuso frecuentemente llegan a abusar
a sus propias familias. A medida que
envejecen y llegan a ser adultos, tienen
dificultades en formar relaciones sanas
y corren un mayor riesgo de desarrollar
depresión, desórdenes del abuso de
substancias, enfermedades médicas y
problemas en la escuela y trabajo. Es
muy común que los abusadores sean
alcohólicos.
Cómo Obtener Ayuda
La violencia doméstica le
puede hacer
sentirse triste, defraudada, culpable,
asustada y confundida. Cuando usted se siente
así, es difícil saber donde
buscar ayuda ya que usted no quiere
empeorar la situación, crear problemas,
o arriesgar a sus seres queridos. Las
mujeres en estas situaciones a menudo
se sienten avergonzadas, solas,
atrapadas, e indefensas. Lo más
importante es tener en mente que el
abuso no es aceptable y que nunca es
la culpa de la victima.
Si usted
necesita ayuda llame a la
Línea Nacional Contra la Violencia
Doméstica al: 1-800-799-SAFE. Al
llamar este número usted se
comunicará con profesionales que
conocen como guiarla y pueden darle
sugerencias o soluciones. Sus
llamadas son confidenciales y no
afectarán su estado legal en este país.
Si está en una situación abusiva,
LLAME AHORA. |