Por Victor Arreola
Tal vez haya usted visto los
comerciales en la televisión. Son esos
que dicen cosas como “¿Mal crédito,
o no tiene crédito? ¡No importa,
nosotros lo ayudamos! ” O quizás
haya recibido un cheque en su correo
por miles de dólares para arreglos en
su hogar, o lo que usted quiera. Las
compañías que utilizan estas tácticas
para enganchar a muchos
consumidores son ejemplos de
prestamistas depredadores.
Personas de la tercera edad,
inmigrantes, y gente de bajos
recursos económicos se ven hechos
víctimas de tácticas abusivas y, a
menudo fraudulentas de agencias
financieras y bancarias que los
explotan con relativa facilidad debido
a la situación desventajosa en la que
se encuentran. Para personas
mayores de edad, esto puede
significar la dependencia en un
ingreso fijo para todo tipo de gastos,
incluyendo medicamentos e
imprevistos.
Estos préstamos abusivos se
manifiestan de diversas maneras. Las
más comunes incluyen los préstamos
de adelanto de sueldo (Payday loans),
préstamos de anticipo de reembolso
de impuestos (Refund Anticipation
Loans), préstamos hipotecarios,
refinanciamientos de hipoteca, y
también en forma de préstamos sobre
el valor líquido de una propiedad
(Home Equity Loans).
Todas estas transacciones
financieras implican un alto grado de
riesgo para las personas que
participan en ellas. Esto se debe
comúnmente a las exageradas tazas
de interés, y cuotas infladas, y al
hecho que los agentes o corredores
que facilitan estos préstamos
falsifican o esconden esta
información. Para la persona que
recibe el préstamo, esto generalmente
resulta en un círculo vicioso de deuda
del cual es muy difícil salir, y ni para
que hablar de algún esfuerzo por
ahorrar.
Una tendencia inquietante es
la
participación de instituciones
financieras tradicionales en prácticas
depredadoras, principalmente en el
área de los préstamos hipotecarios.
Compañías como Wells Fargo y
Citigroup se han visto involucradas
en disputas legales en diferentes
estados debido al manejo de este tipo
de transacciones por parte de sus
afiliados y subsidiarios
Más allá del mercado
residencial,
las instituciones bancarias se han
mantenido alejadas de ciertos consumidores,
creando un vacío que ha
permitido el crecimiento de la industria
de los prestamistas
depredadores. En las partes del país
donde se concentran los grupos de
menor ingreso existe una abundancia
desproporcionada de agencias
secundarias de servicios financieros,
las cuales frecuentemente se
anuncian como “Currency Exchange”
y otros nombres similares. Estas
compañías recaudaron en el año
2002 ingresos combinados de más
de 40 mil millones de dólares, de
acuerdo a un reporte del Banco Federal
de Reserva de Chicago.
Una parte fundamental del
problema es la falta de información
por parte de los consumidores. En
muchos casos, las personas que
obtienen crédito a través de
compañías “secundarias” no
conocen ni siquiera la taza de interés
anual sobre la cantidad que reciben.
Datos como este son clave para tener
un punto de referencia o comparación
entre un préstamo y otro.
Existen fuentes de información
como el Better Business Bureau y la
AARP, por mencionar algunos, donde
los consumidores pueden averiguar
si las compañías con las que están
haciendo trámites, ya sean de
hipoteca, refinanciamiento,
préstamos sobre nómina, o si tienen
algún historial problemático; y ésta
es la mejor defensa ante las tácticas
abusivas, el tener toda la información
que usted necesite y conocer sus
derechos ante la ley.
Para más información sobre el
tema, comuníquese con su Línea de
Ayuda en Español llamando gratis al
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