La calma empezó a volver hoy a
Centroamérica tras el paso de la
tormenta tropical “Stan”, que dejó más
de 800 muertos y millones de
damnificados, mientras continúa la
ayuda humanitaria de la comunidad
internacional.
En Guatemala, el país más
afectado
por el desastre, la cifra de muertos se
mantiene en 656, pero ha aumentado
el número de damnificados y de
viviendas destruidas.
Según la Coordinadora Nacional
para
la Reducción de Desastres (Conred),
el número de desaparecidos se
mantiene en 577, aunque vecinos y
socorristas aseguran que esa cifra
supera los 3 mil, lo cual podría aumentar
la cifra de fallecidos.
Oficialmente se han
contabilizado 99
desaparecidos, 205 mil 769 afectados de forma
directa y 120 mil 475 se
encuentran en los 464 albergues
habilitados por el Gobierno.
También se reconoce la
destrucción
de mil 478 casas y daños a otras 5 mil
352, así como 671 comunidades
afectadas, principalmente de los
departamentos del oeste y suroeste del
país.
Aunque las lluvias han
empezado a
desaparecer, el Gobierno mantiene
vigente el estado de emergencia para
facilitar el envío de ayuda a los
damnificados.
En El Salvador, donde murieron
69
personas y 69 mil 603 fueron
evacuadas, las autoridades han bajado
de naranja a amarilla el nivel de alerta,
aunque se mantienen en prevención
ante la posibilidad del retorno de las
lluvias.
En Nicaragua, la tormenta mató
a
nueve personas, mientras que en Honduras
las víctimas mortales fueron siete
y en Costa Rica dos.
Las lluvias también se han
cobrado
la vida de 38 personas en México y 39
en Colombia.
Mientras, la ayuda de la
comunidad
internacional no ha dejado de fluir hacia
los países afectados, principalmente a
Guatemala y El Salvador.
La asistencia humanitaria
hacia estos
países ha provenido de Estados
Unidos, España, México, Venezuela,
Cuba, Honduras, Costa Rica, Italia,
Francia, Suiza, Alemania y Noruega,
entre otros. Dirigentes de 88
organizaciones indígenas de América expresaron
hoy su solidaridad por el
“holocausto” que provocó en Guatemala
la tormenta “Stan” y pidieron a sus
gobiernos enviar ayuda humanitaria.
“Nos solidarizamos con
nuestros
hermanos guatemaltecos” que han
sufrido los efectos de la tormenta
“Stan”, que también sacudió a El Salvador
y México, dice una parte de la
declaración emitida hoy al término del
IV Congreso de la Coordinadora
Latinoamericana de Organizaciones del
Campo, celebrada en este país.
“Las organizaciones campesinas
lloramos a nuestros muertos y
damnificados”, pero “no podemos
echar la culpa al huracán Stan de la
tragedia que vivimos. La
responsabilidad está en la mala
administración de los recursos naturales”,
agrega un comunicado de la
organización. |