
Familia y policía erraron
Cristina Loboguerrero
Falla y negligencia en el procedimiento
a seguir por la policía y los familiares
fueron los dos factores
fundamentales que contribuyeron en
la fallida búsqueda de los niños que
murieron asfixiados dentro de la
cajuela de un auto en junio pasado en
la ciudad de Camden, según reveló
un informe oficial.
“Hay suficiente
responsabilidad de
la ciudad, la policía y la familia”, dijo el
fiscal del condado de Camden, Vincent
P. Sarubbi.
Anibal Cruz, de 11 años;
Daniel
Agosto, de 6 años, y Jesstin Pagan, de
5 años, desaparecieron del patio de su
casa de la familia Cruz en Camden la
tarde de junio 22. La policía llevó a cabo
una ardua investigación con un
centenar de elementos utilizando botes,
helicópteros y perros a fin de encontrar
a los menores.
El tan esperado reporte no da
una
buena razón por la cual el baúl del automóvil no
fue registrado por las
autoridades y refleja que por lo menos
en tres oportunidades tanto familiares
como policías revisaron afuera del
automóvil, pero no el interior del mismo
ni el portamaletas.
El reporte ordenado por la
fiscalía al
siguiente día del 24 de junio, cuando
los niños fueron encontrados sin vida,
indica que la policía falló en seguir los
procedimientos adecuados para
buscar a los menores.
La falla en seguir los
procedimientos
se refleja en que no se siguieron los
pasos, aunque no son obligatorios,
recomendados por el Centro de Control
y Prevención de Enfermedades
emitido en 1998.
Para las 10 de la noche del
día en
que los niños desaparecieron, es decir,
aproximadamente cinco horas más
tarde de la última vez que fueron vistos
con vida, el informe indica que el auto
había sido revisado en dos
oportunidades, uno por la familia de los
pequeños y otro por los uniformados,
pero ninguna de las dos partes revisó
el interior del vehículo o el baúl.
Alrededor de las tres de la
madrugada del día jueves, otros
agentes de la policía revisaron
nuevamente el auto, pero tampoco
abrieron el baúl y uno de ellos se limitó
a dar golpes contra el exterior del
vehículo, grita los nombres de los niños
y al no escuchar una respuesta se
aleja.
Sobre el estado en que fueron
encontrados los niños el informe
sostiene que ninguno de los pequeños
tenían puestos zapatos, dos de ellos
estaban sin camiseta y tenían puesto
pantalón corto y otro vestía pantalón de
sudadera.
Si en alguna de las tres
ocasiones
en las que se precisa los niños fueron
buscados alrededor del automóvil, se
hubiera revisado el interior del vehículo
se hubieran percatado que los zapatos
de los niños se encontraban allí.
Igualmente se admite que los policías,
de los que no se identifica con nombre
propio, a cargo de la búsqueda, se
equivocaron al esperar hasta el día
siguiente para traer a perros
especialmente entrenados.
En el reporte de 35 páginas,
que fue
confeccionado basado en los reportes
sometidos por los más de cien
uniformados de varias unidades que
intervinieron en la investigación,
intervino la fiscalía del condado
Camden y la policía de Camden.
“Con este reporte no se quiere
culpar
a nadie. Nada le devolverá la vida a los
niños, pero esperamos que los errores
que se encontraron en el procedimiento
de su búsqueda, sean tomados de
ejemplo para que en el futuro no se
vuelvan a repetir” dijo el fiscal del
condado, Vincent Sarubbi.
Cronología
22 de junio. Aníbal Cruz, de 11 años;
Daniel Agosto, de 6 años; y Jesstin
Pagan, de 5 años; se extravían del patio
de la casa de Cruz, en Cramer Hill,
en la sección de Camden. Los familiares
comienzan la búsqueda. Tres horas
después arriba la policía, quien
despliega la búsqueda con helicópteros
y perros adiestrados.
23 de junio.
150 elementos se
incorporan a las tareas de rescate. Los
investigadores reciben pistas de que los menores
fueron vistos en las
cercanías del río Delaware. Algunos
comerciantes aseguran que los niños
estaban comprando helado.
Paralelamente, familiares y amigos de
los menores comienzan a distribuir
panfletos a los automovilistas. En
conferencia de prensa, la policía afirma
“estar realizando una búsqueda
exhaustiva”.
24 de junio.
La búsqueda por los
tres menores se intensifica por agua,
cielo y tierra. Mientras tanto, las
autoridades elevan la recompensa a
nueve mil dólares para la persona que
aporte datos de los menores. Horas
de la tarde, el padre de uno de los niños
abre por coincidencia el maletero de
un auto estacionado en el patio de la
casa. Los niños son encontrados sin
vida. |